| Título : |
El río de los castores |
| Tipo de documento: |
texto impreso |
| Autores: |
Fernando Martínez Gil, Autor |
| Editorial: |
Noguer (Barcelona) |
| Fecha de publicación: |
1980 |
| Número de páginas: |
120 páginas |
| ISBN/ISSN/DL: |
978-279-3123-9 |
| Idioma : |
Español (spa) |
| Clasificación: |
Crítica social Literatura juvenil Protección de la naturaleza
|
| Clasificación: |
J-N Narrativa juvenil |
| Resumen: |
El río de los castores es una denuncia de la contaminación, una defensa de la naturaleza amenazada por el poder destructivo del hombre. Pero también trata de ser algo más: una concepción de la vida, una lucha contra el antropocentrismo que domina todo nuestro pensamiento. Cuando se intenta contemplar el universo desde otro punto de vista que no sea el "humano", el hombre no sale tan bien parado. Ya no es el ser racionalmente superior ni el de más elevado valor espiritual; sí, en cambio, el más poderoso, el tiránico, el destructor... el "monstruo".
La suciedad del río representa la injusticia, las tinieblas que apagan la vida. Ante ellas veremos muchas actitudes cobardes que tratan de justificar su inacción con argumentos banales. Pero la única esperanza será luchar, por muy pequeñas que parezcan nuestras fuerzas; y seguir... seguir siempre adelante. Este fue el camino que eligió Moi, un pequeño Castor. |
El río de los castores [texto impreso] / Fernando Martínez Gil, Autor . - Noguer (Barcelona), 1980 . - 120 páginas. ISSN : 978-279-3123-9 Idioma : Español ( spa)
| Clasificación: |
Crítica social Literatura juvenil Protección de la naturaleza
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| Clasificación: |
J-N Narrativa juvenil |
| Resumen: |
El río de los castores es una denuncia de la contaminación, una defensa de la naturaleza amenazada por el poder destructivo del hombre. Pero también trata de ser algo más: una concepción de la vida, una lucha contra el antropocentrismo que domina todo nuestro pensamiento. Cuando se intenta contemplar el universo desde otro punto de vista que no sea el "humano", el hombre no sale tan bien parado. Ya no es el ser racionalmente superior ni el de más elevado valor espiritual; sí, en cambio, el más poderoso, el tiránico, el destructor... el "monstruo".
La suciedad del río representa la injusticia, las tinieblas que apagan la vida. Ante ellas veremos muchas actitudes cobardes que tratan de justificar su inacción con argumentos banales. Pero la única esperanza será luchar, por muy pequeñas que parezcan nuestras fuerzas; y seguir... seguir siempre adelante. Este fue el camino que eligió Moi, un pequeño Castor. |
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